jueves, 7 de junio de 2012


PROGRAMAS  ASISTENCIALES

Los programas de asistencia social siempre han debido ir en paralelo con los modelos gobierno  y con los planes a seguir , sin embargo pese a los sectores con odio acérrimo al fujimorismo , es justo reconocer que durante este gobierno cuando se mostro la triste realidad de nuestra precaria economía  los ajustes drásticos fueron llevados a cabo con un adecuado funcionamiento de  los  programas de ayuda social  hacia los sectores de extrema pobreza , gracias a ello este periodo tan critico pudo ser asumido por estos peruanos mediante los ya conocidos “el vaso de leche , comedores, clubes de madres, programas que ya existían ,  simplemente se busco que funcionaran.

Para los peruanos que recuerdan esa época pueden dar testimonio de todo la provisión destinada y recibida por ellos, en materia de arroz, cereales, legumbres, carnes, frutas, etc.,no como ahora que los alimentos estas limitados o disminuidos ;el vaso de leche era leche no como ahora ya reducido a ínfimas cantidades en el cual solo hay predominio de cereales ,vemos así el termino debe ser , el vaso de avena o cereales, así mismo otros programas ya casi ni existen, gracias a los últimos gobiernos como el de Toledo que anulo los programas asistenciales basado en una frase “ anulamos los programas asistenciales porque no podíamos repartir pobreza”  palabras bastantes estúpidas que conllevaron a cerrar comedores y vasos de leche en las zonas más pobres del país.

Alan García después de dejarnos en la bancarrota llego a un segundo periodo de gobierno y para no complicarse la vida solamente hizo lo mas cómodo, nada.

Hoy aunque tenemos un país en crecimiento económico , es un hecho que hay peruanos ignorados  paralizados en su pobreza,  una población que en medio del avance de grandes empresas  quedaron desempleados , o faltos de medios para una buena educación que les impide entrar en la competencia voraz de experiencia para conseguir un puesto de trabajo o lograr su desarrollo personal.

La pobreza desencadena males aun mayores en la salud, bienestar social e inclusive atentan contra nuestra seguridad ciudadana.

Los programas de asistencia social deben orientarse ante todo a no ser un organismo lleno de burocracia con puestos por favores políticos, no se trata de mantener la ignorancia, la vagancia o la de falta estimulo personal de los peruanos.

Todos sabemos que el verdadero enemigo de los programas de asistencia social es la corrupción, existente en personas sin escrúpulos, una característica de nuestra sociedad acriollada, este mal no podrá se aniquilado como muchos piensan sino debe ser enfrentado día a día, estableciendo procesos de control y fiscalización, acompañado de un proceso cultural en nuestros principios.

El cambio hubiera comenzado con mejorar los programas ya existentes y no entrar en el camino de la experimentación.

El estado hoy desea emprender un reto de transformar el PRONAAA en un ente social cuyo funcionamiento este regulado y mejor administrado.

Sin embargo este proceso sin el adecuado análisis por parte de profesionales competentes, está destinado al fracaso, en este sentido no valen las buenas intensiones, el ministerio de inclusión ha tomado en sus manos un proyecto que al final puede convertirse en la peor experiencia  o de lo contrario puede conseguir una transformación favorable a los programas asistenciales.

Un camino lleno de sorpresas en donde los experimentos buenos o malos recaerán en aquellos peruanos que Ollanta  tanto prometió velar y  proteger, este puede ser el sendero de un éxito  o el desborde hacia un mal irreversible con el antecedente trágico para el partido de Gana  Perú.

El riesgo  está en sus manos

Mientras el pueblo olvidado seguirá esperando.

Sofía F.


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