domingo, 17 de junio de 2012

LA MISMA CHOLA

La creatividad en las empresas de telefonía nos trae promociones tan convincentes como aquella que nos alienta a comprar determinado producto a precios sumamente competitivos, solo que si  vemos las letras pequeñas en los folletos muy diseñados para distraer nuestra atención, veremos una advertencia importante, pues  la promoción es solo por 3 meses, luego del cual los precios vuelven a su normalidad, dejándonos endulzados y enganchados con la misma chola.
Igualmente nuestro presidente Ollanta Humala está adoptando esta característica publicitaria, para referirnos a su gran transformación, por ejemplo un nuevo programa de cuidado de infantes antes wawawasi, ahora le llaman “cuna mas”, por el mismo estilo está la nueva reestructuración del  PRONAA con el nombre de “warawara”, y así tendremos más programas con otro logo pero al final, nos quedaremos con la misma chola.
Si esto se refiere a la gran transformación plasmada en la hoja de ruta de Ollanta, siendo honestos veremos que ni siquiera le podremos llamar transformación, porque ello implica nueva ideas, algo muy difícil  porque se necesita un poco de cerebro,  en todo caso vemos a una chola que seguirá con la misma indumentaria  solo un poco más limpia y despercudida.
Visto de esa manera porque no pensar en cambiar el nombre de los profesores y llamarlos amautas, o cambiar el nombre de colegios  llamándolo “yachayhuasi”, a los almacenes  “tambos”, a las regiones  “suyos”, y así  el gobierno podría hacernos creer que la transformación está en marcha.
Uno de los grandes males de nuestra democracia, es la politización de los aparatos del estado, una vez en el poder el gobernante elegido tiene que pagar sus deudas morales partidarias sin importar acrecentar la burocracia, o perder el dinero en proyectos que claramente están diseñados para justificar los cargos políticos que entregan.
Si se buscara un cliché distintivo del  trabajo de los burócratas,  pudo haberse tratado  a  través de las organizaciones existentes, no a la destrucción sino a la implementación, estrategia o mejoramiento de las mismas, demostrando su capacidad  en los cargos.
No obstante en este gobierno se crean ministerios, las instituciones se reorganizan, reestructuran, aniquilan los existentes, dándonos una imagen de trabajo por el bien de la nación, nada más falso porque en realidad la chola no ha sido transformada, simplemente  se le ha quitado un poco la polilla.
Con esta modalidad y sin cerebro, el país seguirá estancándose en su lucha por la pobreza y su desarrollo, es como avanzar dos  retrocediendo 4 y la chola seguirá siendo la misma.
Si  Ollanta tomara la política de la gran transformación con estrategia, se orientaría a la funcionalidad de todos los niveles gubernamentales,  el mejor sello a dejar  son los resultados de una gestión,  a la luz de esos resultados  nuestros autoridades serán  reconocidas.
Sin embargo  hasta el momento en este gobierno solo se ha visto  problemas para encontrar  personas  idóneas en los cargos, los continuos cambios en el gabinete así lo comprueban.
La creación de nuevos ministerios ha traído consigo aumentar la burocracia  y como si no fuera poco en el caso del ministerio de inclusión , se emprende  un trabajo de reestructuración , cuando pudo focalizarse en la funcionalidad de los programas asistenciales existentes con profesionales capacitados, que conlleven a  proyectos ambiciosos, el gran problema de las dependencias del estado  es interno reflejado  en  la adjudicación de puestos a personal sin calificación ni especialidad, en la corrupción generalizada, es decir el principal problema es humano.
Pero como se quiere dar una imagen de  protagonismo más  fácil  es  irse a las estructuras al exterior para engañar a la población de que se está trabajando por el Perú, mas fácil es la decoración que adentrarse al verdadero problema.
La gran transformación de Ollanta no será posible en el corto tiempo  de su desesperado compromiso electoral, en cambio pudo sentar las bases de esta transformación, llamando a los mejores profesionales para que ayuden a la misma chola a transformarse, tal como se hace  con un trocito de carbón para convertirlo en un  refulgente diamante.
  Sofía Flores

   

viernes, 8 de junio de 2012


EL PRONAA

DESECHAR Y RECOMENZAR

Los fines para los cuales fueron creados los programas de asistencia social perdieron su esencia en los dos últimos gobiernos, por razones políticas ante todo, Toledo tratando de menospreciar cualquier logro del periodo fujimorista, y Alan García que lleno las dependencias con puestos por favores políticos, en ambos casos la corrupción no solo se mantuvo sino se incremento porque las personas que lo integraron no cumplían con los requisitos necesarios para su buen funcionamiento.

Ante ello sería un error culpar de estas deficiencias a la estructura del PRONAA, mejorar los procesos de esta bastaban con una administración eficaz, con personal que estableciera nuevos alcances, perfilándose hacia un objetivo ambicioso, como por ejemplo ,  ayudar en la autogestión de estas unidades de ayuda social.

“No hay ningún riesgo”  manifestó la ministra de inclusión, una cosa es la teoría y otra la práctica, el riesgo ya comenzó, por citar algunos aspectos, de por si todos los centros de ayuda social están racionados en medio de una población que no ha sido anticipada para estos cambios muchos menos capacitada , la corrupción dará mayores problemas en el precario abastecimiento de productos de primera necesidad,  durante el proceso que según como ha indicado la ministra tiene un plazo hasta noviembre , muchos meses durante los cuales , al no haber realizado una buena prevención, no será posible un adecuada distribución del financiamiento destinado a este sector, o en todo caso todo quedara en manos de la burocracia, al final los perdedores seguirán siendo los más indefensos.  

Se podrán cambiar nombres, destruir, recomenzar buscando un sistema más acorde a nuestra realidad, pero si desearon hacer este proceso debió comenzar paso a paso, considerando el desorden, corrupción que siempre impera en todo organismo del estado.

Al partido de Gana Perú  le podríamos hacer recalcar “el que mucho abarca poco aprieta”, es una realidad que los programas de asistencia social deben ser enfocados hacia la autosuficiencia del ser humano en paralelo con la protección al desvalido,  para lograrlo simplemente se deben considerar dos aspectos principales, una buena administración  y personas idóneas para ejecutarlos, estas deben demostrar su capacidad profesional  para llevar a cabo los cambios necesarios con metas especificas.

Pero estamos ante la persona de una ministra que como muchos peruanos piensa que debemos siempre anular , desechar y recomenzar,  es así como nos seguimos estancando en nuestro desarrollo, seguir alimentando la burocracia  y siempre  volver a empezar.



Sofía F.

jueves, 7 de junio de 2012


PROGRAMAS  ASISTENCIALES

Los programas de asistencia social siempre han debido ir en paralelo con los modelos gobierno  y con los planes a seguir , sin embargo pese a los sectores con odio acérrimo al fujimorismo , es justo reconocer que durante este gobierno cuando se mostro la triste realidad de nuestra precaria economía  los ajustes drásticos fueron llevados a cabo con un adecuado funcionamiento de  los  programas de ayuda social  hacia los sectores de extrema pobreza , gracias a ello este periodo tan critico pudo ser asumido por estos peruanos mediante los ya conocidos “el vaso de leche , comedores, clubes de madres, programas que ya existían ,  simplemente se busco que funcionaran.

Para los peruanos que recuerdan esa época pueden dar testimonio de todo la provisión destinada y recibida por ellos, en materia de arroz, cereales, legumbres, carnes, frutas, etc.,no como ahora que los alimentos estas limitados o disminuidos ;el vaso de leche era leche no como ahora ya reducido a ínfimas cantidades en el cual solo hay predominio de cereales ,vemos así el termino debe ser , el vaso de avena o cereales, así mismo otros programas ya casi ni existen, gracias a los últimos gobiernos como el de Toledo que anulo los programas asistenciales basado en una frase “ anulamos los programas asistenciales porque no podíamos repartir pobreza”  palabras bastantes estúpidas que conllevaron a cerrar comedores y vasos de leche en las zonas más pobres del país.

Alan García después de dejarnos en la bancarrota llego a un segundo periodo de gobierno y para no complicarse la vida solamente hizo lo mas cómodo, nada.

Hoy aunque tenemos un país en crecimiento económico , es un hecho que hay peruanos ignorados  paralizados en su pobreza,  una población que en medio del avance de grandes empresas  quedaron desempleados , o faltos de medios para una buena educación que les impide entrar en la competencia voraz de experiencia para conseguir un puesto de trabajo o lograr su desarrollo personal.

La pobreza desencadena males aun mayores en la salud, bienestar social e inclusive atentan contra nuestra seguridad ciudadana.

Los programas de asistencia social deben orientarse ante todo a no ser un organismo lleno de burocracia con puestos por favores políticos, no se trata de mantener la ignorancia, la vagancia o la de falta estimulo personal de los peruanos.

Todos sabemos que el verdadero enemigo de los programas de asistencia social es la corrupción, existente en personas sin escrúpulos, una característica de nuestra sociedad acriollada, este mal no podrá se aniquilado como muchos piensan sino debe ser enfrentado día a día, estableciendo procesos de control y fiscalización, acompañado de un proceso cultural en nuestros principios.

El cambio hubiera comenzado con mejorar los programas ya existentes y no entrar en el camino de la experimentación.

El estado hoy desea emprender un reto de transformar el PRONAAA en un ente social cuyo funcionamiento este regulado y mejor administrado.

Sin embargo este proceso sin el adecuado análisis por parte de profesionales competentes, está destinado al fracaso, en este sentido no valen las buenas intensiones, el ministerio de inclusión ha tomado en sus manos un proyecto que al final puede convertirse en la peor experiencia  o de lo contrario puede conseguir una transformación favorable a los programas asistenciales.

Un camino lleno de sorpresas en donde los experimentos buenos o malos recaerán en aquellos peruanos que Ollanta  tanto prometió velar y  proteger, este puede ser el sendero de un éxito  o el desborde hacia un mal irreversible con el antecedente trágico para el partido de Gana  Perú.

El riesgo  está en sus manos

Mientras el pueblo olvidado seguirá esperando.

Sofía F.