Leche envenenada, alimentos malográndose en los almacenes , especulación, boicot, robos, saqueos , son acciones que se han hecho comunes en nuestros programas asistenciales, así como donaciones mal utilizadas, o negociadas a beneficio de cierto sector privilegiado de los gobiernos de turno, seria engorroso enumerar más detalles, el hecho es que existen y continuaran , por cuanto es un ingrediente cultural de nuestro medio , el cual solo podrá ser controlado si paralelamente vamos sembrando en nuestras futuras generaciones el respeto a los principios básicos de una sociedad civilizada .
El mayor reto para los representantes de nuestras instituciones democráticas es tener el criterio suficiente para rodearse de personas capacitadas, y en el ámbito social es primordial el aspecto moral y ético profesional. Sin embargo es una realidad que los cargos a disposición son otorgados como recompensa del apoyo político de campaña, simpatía o recomendación, este tipo de burocracia es la que permite los peores actos de corrupción e inmoralidad especialmente en los programas de apoyo a la población más indefensa y con menos recursos, entre ellos están los niños quienes no pueden levantar una voz de protesta y solo están a merced de sus padres o allegados quienes al final asumen con impotencia , injusticias como la ultima en Cajamarca con la muerte de 3 niños .
La responsabilidad de Aida García Naranjo ha manifestado un error de negligencia o confiabilidad, ha pasado solo dos meses en la cartera del ministerio de la mujer para este trágico incidente, escaso tiempo para evaluar una gestión , sin la intención de verla como víctima de negligencia del personal a su cargo o de fallas en su corta administración, es necesario ver el problema de manera global , podrán venir otros ministros unos más capacitados que otros , pero si la organización no conlleva a una adecuada selección del personal, si no se elaboran canales de control, supervisión hacia todas las dependencias del estado, los problemas de inmoralidad y corrupción seguirán, con trágicas consecuencias.
Lo esperable de Aida García N. sería reconocer las fallas en su gestión y no tratar de deslindar responsabilidades, “solo el hombre digno y educado es capaz de reconocer sus faltas”, así como no conformarse con el apoyo de su bancada que de seguro la tendrá, en este reto ella deberá demostrar dignidad y orgullo personal, atributos para enaltecer o derrumbar la confiabilidad de su partido y de ella misma.
Lo más patético de esta situación es la bajeza de ciertas personas en el sector publico capaces de atentar contra la vida de miles de peruanos indefensos, este personal conformado por toda nuestra burocracia, muestra tal desinterés por la vida que no le importa traficar, lucrar y beneficiarse a costa de la desgracia de sus propios hermanos peruanos, aquí solo prospera la indiferencia, vanidad, egoísmo, codicia y venganza a fin de ganar meritos en el escalafón burocrático del gobierno.
Debe haber sanciones drásticas, pero ante todo una exhaustiva investigación para identificar a todos los traficantes inmorales de la política peruana.
Este es el momento para los señores del partido de Gana Perú a dar el ejemplo de justicia caiga quien caiga, pero por sobre todo de que no vuelvan a ocurrir.
“ Sr. Ollanta Humala, Señor presidente del congreso, aquel Perú profundo que les dio la victoria, aquel niño portador de una banderilla humalista , les confió su futuro y su dignidad, pudo ser aquel niño muerto ahora o el próximo afectado por personajes sin escrúpulos con el fan del poder, pero sin la mas mínima conciencia de solidaridad entre peruanos” .
Sofía Flores



