jueves, 31 de mayo de 2012


PRONAA
UNA REFORMA SIN SENTIDO



Para nadie es un secreto las limitaciones, deficiencias y fallas en la administración del  PRONAA, una entidad cuya misión es socorrer a los peruanos más indefensos para no permitir que la pobreza extrema acabe con ellos, protegiéndolos de la desnutrición.

Una reforma planteada a estas alturas, con una inversión bastante onerosa, pone en tapete de nuestro gobierno el adecuado  uso de los recursos del estado propiedad de todos los peruanos.

Es un hecho que el problema a considerarse  en este rubro, es la mala administración y si vamos mas al fondo descubrimos que el personal destacado en esta área, son dispuestos de manera  política y no de competencia profesional, es decir el problema  es la elección de personas idóneas para los diversos cargos, no se trata de reformar o reorganizar, sino de mejorar lo que tenemos, de hacer funcionar las dependencias del estado.

Es obligación de las autoridades destinadas de este sector, hacer los reajustes pertinentes dentro de una organización para que sea funcional, uno de las funciones estratégicas de los encargados a gran nivel, es demostrar su capacidad profesional, optimizando los recursos  y la infraestructura.

Una buena administración  no conlleva a incrementar presupuestos burocráticos, más bien reducirlos e incrementar la cantidad de recursos destinados a las personas necesitadas.

Falta de un adecuado almacenamiento, negligencia, alimentos descompuestos, transportes ineficientes no son propios de un reorganiza miento , sino de una optima administración que primeramente elija a un personal capacitado, con valores morales y un adecuado proceso de control, cortando  procesos innecesarios,  estableciendo  canales dinámicos para evitar la burocracia que tano daño hace a los programas asistenciales.

Es un  hecho que la ayuda asistencial muchas veces se queda en los canales de la corrupción, hacia personas escogidas por retribución política, mas no por principios morales que deben prevalecer a la hora de escoger al personal par esta área.

No solo se trata de mejorar la alimentación, sino de que esta en realidad llegue a las personas que más lo necesitan, que no sea  aprovechada  ni sirva de lucro para algunos malos dirigentes,  ante ello se precisa una  buena investigación y análisis de los problemas sociales, estableciendo el pertinente proceso administrativo.

Una mala señal nos refiere este nuevo proceso para cambiar el nombre y toda la infraestructura del PRONAA, siendo totalmente innecesario,  e indignante jugar con el dinero destinado a socorrer a los peruanos en extrema pobreza.

Mientras dura este nuevo descubrimiento,  los peruanos  necesitados seguirán esperando que los beneficios económicos primero lleguen a las manos burocráticas, y al final los alimentos lleguen a los sectores para los que fueron creados.



Sofía F.